EL TESORO DEL VAGABUNDO, Su Colecta de Invisibles.

Por Luis Arturo Molina

 

El centro histórico, con sus paredes amoratadas, atiborradas de consignas de dudosa ideología y pintoresca ortografía, su olor a urea, su fascinante sexta avenida de día y tercera avenida por la noche.  Paraíso para cualquier escritor, músico, poeta, pintor, o algún loco que con cámara en mano sueña con los ojos abiertos, ser capaz de capturar su magia y encanto que solo el centro histórico puede ofrecer. 

 

Tesoro del Vagabundo, es una invitación a embarcarse en un viaje onírico a una excéntrica cuidad, repleta de personajes, objetos y paisajes que coquetean con lo fantástico, pero a la vez arraigados a la monótona cotidianidad, que amenaza con extraviarlos  dentro del ruido, el humo y una insípida publicidad,  ante la indiferente mirada de miles de individuos que han sucumbido a las promesas, la delincuencia, el estrés y las cuentas por pagar, perdiendo parcialmente su capacidad de observar y asombrarse ante el entorno mágico que los rodea.

           

El Tesoro del Vagabundo es una serie de relatos cuyo inicio, nudo y desenlace son responsabilidad y obligación de quien observa.

 

 

El Trabajo de Luis Arturo

 

 

Fotógrafo autodidacta, realizó estudios en la Universidad de San Carlos de Guatemala de Publicidad Profesional, tiene estudios en Diseño Gráfico en el Tecnológico de Guatemala, ha recibido cursos con fotógrafos como Alan Benchoam y José Carlos Flores, miembro del Club Fotográfico de Guatemala, ha participado en varias exposiciones colectivas en Guatemala, entre ellas la Subasta de Arte Latinoamericano Juannio 2008. 

 

 

Pocas veces la obra de un joven artista nacional logra sorprender tan inmediatamente

a tantos conocedores.
 
La tan manida temática urbana, que con demasiada frecuencia vemos en exposiciones y salones de arte sin que logre sorprendernos mayormente, tiene aquí un nuevo rostro.
 
Encuadres, luz, texturas y el fascinante valor del vacío como parte intrínseca de la obra, hacen de cada fotografía de Luis Arturo, un momento estético y un sobrecogedor punto de reflexión en el que, como tan sabiamente solo saben hacerlo chinos y japoneses, la figura humana deja su protagonismo para convertirse en elemento intrínseco del entorno, aportándole su realidad (feliz, trágica o dolorosa), pero siempre en perfecta simbiosis con luces, texturas

y sombras.
 
Evidentemente, una propuesta distinta con base en una muy novedosa forma

de interpretar las realidades más apremiantes.

Con razón, tantos han dado en tan poco tiempo, su incondicional apoyo a la persona y a la obra de Luis Arturo Molina. Un guatemalteco que, con su particular visión tras la lente y su novedoso trabajo sobre el lienzo, ha sabido hacer de nuestra, tan a veces prosaica realidad, una interesante propuesta artística que ha impactado muy rápidamente en propios y extraños.
 
Le invitamos a conocerla.